La Cinemateca Nacional del Ecuador celebra su aniversario con una muestra de cine ecuatoriano, funciones con cineastas invitados y un llamado urgente a proteger la memoria audiovisual del país, que enfrenta desafíos de preservación y financiamiento.
La Cinemateca Nacional fue fundada en 1980 por Ulises Estrella, en conjunto con académicos de la Universidad Central, y actualmente forma parte de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Su rol ha sido clave en la conservación del patrimonio audiovisual, digitalizando y restaurando películas desde el siglo XX.
En un contexto donde la inversión en cultura se ha debilitado, la Cinemateca sostiene sus labores con un equipo técnico reducido, y enfrenta limitaciones para preservar materiales en celuloide, ya en deterioro.
Su nuevo director, Juan Martín Cueva, asumió el cargo en noviembre de 2025 y ha resaltado que la institución necesita apoyo estatal sostenido para evitar la pérdida de obras valiosas que cuentan la historia del país desde la mirada de sus cineastas.

Muestra de cine y actividades especiales
La muestra conmemorativa reúne películas de distintas décadas y géneros. La cartelera incluye títulos emblemáticos como Prometeo deportado, Crónicas y el documental Con mi corazón en Yambo. También se proyectan cortos infantiles y piezas recientes como animaciones de Beto Valencia.
Las funciones se realizan en la sala Alfredo Pareja, con la participación de directores y equipos técnicos. Las proyecciones son gratuitas y apuntan a reconectar al público con su cine nacional, fortaleciendo el vínculo entre comunidad y creación audiovisual.

Preservar el cine en riesgo
Cueva señala que muchos archivos se encuentran en formatos frágiles y sufren deterioro químico. La falta de recursos y personal limita la posibilidad de conservación oportuna. La pérdida del material de Augusto San Miguel, pionero del cine nacional, es un ejemplo de lo que puede repetirse sin inversión estatal.
La institución requiere mayor financiamiento, políticas de archivo y cooperación internacional para asegurar que el cine ecuatoriano del pasado y del presente no se desvanezca.

Un llamado a la acción cultural
“El cine es también una forma de memoria colectiva”, asegura Cueva. Abandonarlo, dice, es renunciar a una imagen del país y su gente. La Cinemateca impulsa alianzas con universidades y festivales para fomentar investigación, restauración y circulación.
La meta: que la ciudadanía pueda verse reflejada en sus historias, contextos y miradas, y que las nuevas generaciones accedan a su propio patrimonio audiovisual.
El director Juan Martín Cueva, cineasta y exdirector del Consejo Nacional de Cine, advierte que Ecuador ha perdido parte de su historia fílmica por falta de preservación.
Actualmente, 12 personas sostienen el funcionamiento técnico y curatorial de la Cinemateca. Las entradas son gratuitas, y el trabajo de archivo abarca desde películas de inicios del siglo XX hasta producciones recientes.
Se estima que cientos de registros aún no han sido digitalizados, y el riesgo de pérdida se incrementa con cada año. El caso de Augusto San Miguel, cuyo trabajo no pudo ser conservado, muestra lo que está en juego.

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