Un grupo de monjes budistas inició en octubre de 2025 la caminata Walk for Peace, una peregrinación desde Texas hacia Washington D.C. con el objetivo de sembrar mensajes de paz, compasión y unidad en comunidades locales. La iniciativa ha captado atención social y mediática, y sigue avanzando pese a un grave accidente que dejó heridos a dos participantes.
La oración por la paz y la promoción de la atención plena no son ajenas a tradiciones budistas, pero la caminata que partió el 26 de octubre de 2025 desde Fort Worth, Texas, representa una de las marchas más largas y visibles en Estados Unidos en décadas. Se trata de un recorrido de unos 3 700 km (casi 2 300 millas) que atraviesa diez estados con paradas comunitarias donde los monjes conversan, meditan y enseñan prácticas de atención consciente.

La iniciativa no responde a agendas políticas, sino a un llamado más amplio al entendimiento y a la sanación en un contexto de polarización social y tensiones internas. Las acciones del grupo han sido compartidas en redes sociales, donde miles de usuarios siguen la ruta y difunden mensajes de apoyo.
Causas y manifestación del movimiento
La Walk for Peace está guiada por monjes budistas del Huong Dao Vipassana Bhavana Center, quienes buscan hacer de la atención plena y la compasión herramientas cotidianas para comunidades diversas. Caminan con disciplinas tradicionales, compartiendo enseñanzas y deteniéndose en capitolios estatales, iglesias y espacios públicos donde son recibidos por locales y autoridades.
Impacto social y apoyo ciudadano
En cada parada, las multitudes han respondido con interés y respeto. Sus encuentros han incluido meditaciones colectivas, diálogos interculturales y momentos de reflexión compartida, creando un fenómeno social que trasciende creencias religiosas específicas y genera un sentimiento de unidad.

El 19 de noviembre de 2025, un camión embistió el vehículo de apoyo de la caminata en Dayton, Texas, hiriendo seriamente a dos monjes. A pesar del accidente y de la amputación de una pierna de uno de ellos, la marcha continuó, lo que reforzó aún más la percepción pública de compromiso y sacrificio por la causa.
Una participante local describió el paso de los monjes como “una oportunidad para reflexionar sobre nuestra propia vida y valores,” destacando el impacto emocional del mensaje comunitario. Expertos en espiritualidad señalan que acciones como Walk for Peace pueden catalizar consciencia social al ofrecer ejemplos de servicio desinteresado y humildad. Las cifras de seguidores en redes sociales superan cientos de miles, lo que indica una enorme repercusión mediática y social.
Mientras algunos sectores celebran el paso de los monjes como una brisa de esperanza en tiempos tensos, otros analistas destacan que el verdadero desafío será mantener el impulso y traducir este simbolismo en acciones concretas en políticas públicas y programas comunitarios de bienestar. El grupo planea finalizar su caminata en Washington, D.C., en febrero de 2026 con un acto público donde manifestarán su llamado por el reconocimiento del día de Buda como feriado federal, un paso que podría marcar un precedente en el reconocimiento de tradiciones culturales en la sociedad estadounidense.

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